Hay situaciones que se repiten allí abajo, la misma fatiga silenciosa y los dibujos que se deslizan también después del piano negro y brillante.Tengo entre mis dedos un par de hilos que se enredan con los nudos de mis cabellos delgados que rodean mi cuello ; no he avanzado mucho, solo estoy a unos pasos de mi cama y casi no puedo ver la salida. La misma fatiga, el mismo silencio llegando por mi espalda, los mismos dibujos empujándome de nuevo a ciertas mentiras que no he de creer, siempre me rodeo de esas gentes rojas que carecen de esa tibieza, que no tienen esas ideas geniales y solo dicen muchas cosas que no pienso escuchar, repiten las mismas frases que encierran en esos cajones que ya han incorporado a sus días quietos y muy tristes, aveces también me siento triste y llegan hasta mi almohada y mis pies esas palabras y se quedan pegadas a mi rostro por unos segundos interminables.